LA VENGANZA DE GAIA

Yo soy Azaak, también soy Alma Echegaray. He tenido muchos nombres a través del
tiempo, pero siempre he sido la misma; GAIA. Soy la
madre naturaleza, la Pachamama, soy el sol, la luna, soy todo lo que hace que
este planeta viva. Y si le conté esta historia, era simplemente para que viera
que los verdaderos americanos no son ustedes, sino todos esos pueblos que fueron
colonizados, y también para que comprendiera que ejecutar a alguien va en contra
de la Naturaleza… y ¡yo soy la Naturaleza!, y este tu
juicio…

Se despertó bañado en
sudor
Y un frío interno, le
estremeció
Se hizo la luz, y en su cama
junto a él…
¡¡Vio a esa
mujer!!

Fue como aquel beso que no dio
Como ese
"Te
Quiero"
que negó
Llego la hora de echar cuentas y el lloró
Tu representaras a todo ese horror
Que enferma y mata el planeta
Al condenarme
Abortaste
también tu perdón
Yo soy el aire, la brisa y
el mar
Y el Amazonas que,
herido…
Sangra por vuestra
ambición
Yo soy parte de el

Todo mal que me
hagas, a ti te lo harás
Pues la Tierra es tu
hogar
Y al igual que amar, también se
castigar
La venganza de Gaia
tendrás


Toda su vida ante el
desfiló
Vio su niñez, no se
reconoció
Su inocencia murió por su
ambición
¡¡La asesinó!!

Aparecieron en su mansión
Un ciervo anciano y un halcón,
Un bosque quemado y un sauce llorón

Esto un juicio y este
el tribunal
Que ha de condenar tu
usura
El ozono es el fiscal y una ballena el
juez
Un río contaminado en
pie
Hace pasar al jurado
Formado por la justicia, el amor
Y algún pez

Busca una nutria a su
amor y ve
Que lo acaban de
asesinar
Ha muerto a golpes de sin
razón
Solo querían su piel
Y no entiende porqué, si ellos tienen piel
Matan por otra tener
Le
intenta despertar, pues va a amanecer
Y han
quedado en ver salir el sol

Has de pagar y este tribunal
Te condena a un árbol ser
Y cuando tengas sed, sólo de beber
Lluvia ácida tú tendrás
Y la nutria lloró, pues vió que su amor
De nuevo tenía piel
Y el
sol se despertó y corrieron a ver
Un nuevo
amanecer…
¡¡Y el mar
sonrió!!

Cuentan que tras una tormenta ayer
El viento derribó a un árbol
Y que su tronco, de casa sirvió a un
castor

Todo mal que me hagas,
a ti te lo harás
Pues la Tierra es tu
hogar
Y al igual que amar, también se
castigar
La venganza de Gaia
tendrás

“Que el sol
de la mañana y la brisa de la noche, no vuelva jamás a ser testigo de
injusticias sobre cualquier pueblo o cultura. Que el canto de un pájaro, no sea
un réquiem por el mar. Y que todo cuanto nos rodea, alimenta y da vida, sea
merecedor de nuestro respeto y amor.
El espíritu de la tierra, GAIA, siguió
guardando y cuidando el planeta del hombre. Pero eso es otra historia y en otro
momento será contada…” (Txus).